domingo, 26 de mayo de 2013

Reseña: La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo

16:08 Posted by Laura Lauman , , No comments
"La virgen de los sicarios no es una novela: es un prontuario vuelto parábola en el que los seres vivos se convierten en fantasmas y el español en jerga de las barriadas. Parábola de una raza a la deriva y en última instancia de la condición humana sin sentido ni posible redención" dice la contratapa.

Esta novela nos transporta a una Medellín en el medio de un pantano, donde lo único que parece prosperar como la peste es el crimen, en concreto, los crímenes de los sicarios. Niños, varones todos ellos, de doce a diecisiete años, si llegan a vivir tanto, con un revólver en la cintura y balas listas en todo momento. Son asesinos a sueldo con aspiraciones de niños de la calle, con madres abandonadas por el marido a veces, por la vida siempre, sin esperanzas más allá de lo más o menos inmediato.

No hay esperanzas ni futuro en toda la novela, excepto de quien es más hábil en el robar. Los niños matan
porque le molesta que silbes, porque eres el enemigo de su padre, de su hermano, de su abuelo que murió a machetazos. Ni las mujeres embarazadas se salvan de las balas de estos sicarios, que le rezan a su Virgen y llevan escapularios en el cuello, la mano y el pie. O rezan todas las noches, o ninguna noche de su vida.

El protagonista, un señor mayor en busca de jovencitos con los cuales ser "generoso" (recibiendo su compañía en público y en privado a cambio), apadrina a uno de estos sicarios, un muchachito llamado Alexis. Un niño que no e más futuro que el que le puede brindar su revólver de seis balas, al que le gusta la música y la televisión, y que no tiene paciencia para leer. Su extraña felicidad dura bastante poco: la violencia no perdona a nadie, y en las pocas páginas del libro (ciento cuarenta) hay cientos de muertes, miles de balas, decenas de sicarios y una decepción constante en una sociedad que chapalea en el barro de la podredumbre humana.

Es un libro deprimente, sin duda, y por momentos se nos olvida que el protagonista podría ser, sin problemas, padre o incluso abuelo de sus "niños". Hay escenas fuertes, ninguna pornográfica, muchas sobre tiroteos y el derrumbe de una sociedad vista por los ojos de quien la ve como inculta, promiscua, inútil, nociva, viciosa y llena de pereza y maldad.

¿La recomendaría? A personas selectas, sin duda. No es para cualquiera.

Nota final: 8/10

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